MÁLAGA

Caminar sin un rumbo preciso. Observar los contrastes, los cuerpos en movimiento, las pausas a la sombra. Una búsqueda visual entre el calor, las texturas y los instantes suspendidos. Una ciudad viva, a veces cruda, a menudo suave — capturada sin puesta en escena, lo más cerca posible de lo que ofrece cuando uno se detiene a mirar.

ESPAÑA